"...No, no, creo que lástima no se le tiene a nadie maestro, pelealo, tenele bronca, pero lástima... a nadie...."

El valor del alma

Una alma humana vale por todo el universo, ha dicho no sé quién, pero ha dicho egregiamente. Un alma humana, eh? No una vida. La vida esta no. Y sucede que a medida que se cree menos en el alma, es decir, en su inmortalidad consciente, personal y concreta, se exagerará más el valor de la pobre vida pasajera.

Miguel de Unamuno Del sentimiento trágico de al vida

En estos días estoy leyendo "Del sentimiento tragico de la vida libro de Miguel de Unamuno y creo que podría simplemente escribir un post entero citando frases geniales de este caballero.

Pero hubo una que me quedo dando vueltas por la cabeza, al punto de hacerme levantar y poner en algún medio escrito todo ese mar de ideas que me invadio la cabeza. El valor del Alma y la sobrevaloración de esta vida pasajera.

Me gusta mucho la diferenciación que hace el autor de las dos cosas. La una, lo abstracto, lo inmortal, es decir el alma, y la otra, la que tiene la nariz inmersa en el polvo de lo terrenal. Lo transitorio. La vida misma. Esa sujeta variaciones fisico-quimicas. Atada a los azares de la biología. A este respecto escribiría un sabio oriental llamado Shlomo "Generación va, y generación viene; mas la tierra siempre permanece", como una descripcion de la historia humana. Nacer, vivir, reproducirse, morir. Como si de eso solo se tratara el vivir. No hay nada mas allá de este ciclo de existencia. Todo lo que acontece al hombre (y mujer, para las feministas mas radicales) se circunscribe a este ámbito. El material, el biológico. No hay nada mas allá de eso. Nadie puede atestiguar que, en efecto, existe algo mas allá de la putrefaccion del cajon. Mas allá del gusano no se ve un horizonte. Todo termina donde comienza. En el ambito biológico.

Y el hombre moderno (por no decir de todas las edades) así necesita que sea. Necesita hacer caer las acciones del alma, para re-cotizar la vida terrenal, y en consecuencia, re-afirmar sus desiciones, sus actos y sus consecuencias. Sin alma, no hay trascendencia. Sin trascendencia no hay rendición de cuentas, sin rendición de cuentas no hay responsabilidad debida, y como consecuencia el destino final es la liberación de conciencia respecto de cualquier acto. Y en ese momento donde el hombre piensa que inyecta sentido a la vida misma (esta que vivimos materialmente), al desligarse de la idea del alma inmortal, no hace mas que acestarle un golpe de gracia al vaciarla de sentido, porque ¿para que llegamos entonces a tener la chance de experimentar una vida?, yendo un poco mas allá aún, ¿de donde brota esta necesidad imperiosa de entender que viene mas allá del gusano? o ¿Tan miserable es el destino final de un hecho tan maravilloso como es la creación de una vida?

El mismo Unamuno, en este libro, deja ver claramente la tragedia de la vida humana. Una pasión inutil diría Sartre. Y en ese discurso se ha comprado la idea de que el ser humano puede reconstruir el sentido de su existencia al considerarse "libertad en estado puro". ¿Pero es esto asi? ¿puede esta idea acallar esa voz interior que nos grita que hay algo mas alla de la detencion de las funciones biologicas vitales? ¿acaso la aniquilacion o peor aún la frivolización del concepto de alma nos hace realmente libres? y si asi fuera, ¿libres de que?, ¿que pasaría si las acciones del alma comenzaran a cotizar el alza?

La respuesta mas corta a la última pregunta, sería "entenderiamos que esta forma material/biologica de existencia, es solo una. Que hay algo mas allá de esto que vemos y empezariamos a vivir de acuerdo a esa direccion". Pero no se puede ser dogmatico en este punto, y, de nuevo, ¿que significado práctico traería a corto-mediano plazo? ¿que valor tendría agregar este estado de conciencia del valor del alma a nuestro diario vivir?. Muchos podrian asegurar que "de esa coyuntura es de donde venimos, y conocemos el resultado: Seres con culpa y represion. Es un principio, en escencia, retrogrado y ejerce en cierto sentido, censura". A regañadientes, respeto esa posición, pero no la comparto. Y creanme que la respeto, aún cuando se encuentre en el piso de mis respetos. Asociar la valoración del alma como el capital perpetuo del hombre, con las prácticas del ejercicio de culpa hechas por instituciones, como por ejemplo la iglesia católica, es un sesgo mental. Intencional o no. Es un sesgo. Sesgo, que pretende, salir al cruce de cualquier intento de reflexionar al respecto. Se aceptan si, ideas alternativas como por ejemplo: iterativas vidas, que equilibran lo permanente que es el alma. Pero, no se aceptan conceptos de una vida, una muerte y luego la existencia permanente en otra forma.

Desde el punto de vista judeo-cristiano, el alma trasciende a la existencia material. Citando nuevamente a este sabio judio llamado Shlomo (ben David para mas referencia), encontramos que en Qohéleth o "libro del predicador" dice "entonces volverá el polvo a la tierra como lo que era, y el espíritu volverá a Dios que lo dio.". La idea de trascendencia es anterior, incluso al cristianismo. Por tanto esto pone en evidencia el valor dado al alma por parte del Eterno. Sin poder asegurar el porque el Eterno creo la vida tal y como la conocemos y experimentamos (porque no se puede ser tampoco dogmatico en este punto), puedo si asegurar que tanto en la cultura judia, como en la fe cristiana el alma tiene un papel central.

¿Y entonces que sucede luego que nuestra vida terrena se apaga? ¿que viene despues? si esto dura un tiempo, y luego el alma vuelve al Eterno quien la dió, entonces, ¿que pasa con eso?. En el Nuevo Testamento cristiano, el autor de la carta a los Hebreos, dice "Y así como está decretado que los hombres mueran una sola vez, y después de esto, el juicio" es decir, esta decretado (divinamente establecido) el orden en que las cosas seran hechas, una vez que la vida material concluye. El alma vuelve al Eterno, para ser juzgada. Un nacimiento, una vida, una muerte un destino. La entrevista personal con quien origino todo. El Eterno, la deidad todo poderosa relatada en la Tanaj.

En contexto de una fe en ese Di-s, volvemos sobre la idea original. El valor del alma ya no como el capital perpetuo, sino con un papel central. Como la que define nuestra existencia. La que trasciende. La que nos pone de cara al Di-s único y Eterno. La que rinde cuentas delante del creador. En esta dirección es ese Di-s Eterno, quien movido en misericordia, entiende la tragedia humana, y provee un salvo-conducto redentor en la persona del Mesias. Un medio para la salvación no de esa vida bioligica, ese organismo sujeto a desgaste, sino del elemento central, de lo mas valioso. El alma. Es ese Di-s Eterno, quien se reconcilia y se pone de cara al hombre y ofrece una oportinidad de liberacion, no solo en esta vida terrena sino, al momento en que el alma vuelve a su estado original. He aqui, la magnitud que el Di-s Eterno, le da al alma. Es practicamente invaluable. Y como muestra de coherencia con la propuesta, se encarga el mismo de solucionar el problema que aqueja al alma, y condena al cuerpo. El pecado. Aborda este problema, por voluntad y capacidad y actua redime. Y libera. Y no libera al cuerpo sino al alma, porque entiende que es esta misma el centro perpetuo del ser.

Que daño se hace aquel, quien devalua su alma a costa de sobrevaluar su vida material. Se hace daño porque pierde la perspectiva. Pierde el panorama. Mas allá de cualquier reflexión atada a lo "religioso" (como supuestamente puede entenderse por los parrafos anteriores) el concepto de alma, es independiente del abordaje "religioso". Es un hecho. Y tanto mas decidamos vivir como si no la tuvieramos, mas vacío encontraremos en cada camino que emprendamos en nuestra vida. Y cierro con un pensamiento del mismo autor con quien empecé:

¿Quién nos dice que no haya un mundo invisible e intangible, percibido por el sentido íntimo, que vive al servicio del instinto de perpetuación?

Miguel de Unamuno Del sentimiento trágico de al vida
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