"...centro atras es medio gol..."

Salvar un perro y condenar un feto, dilemas del hombre contemporaneo

A veces me gustaria entender en que momento de la historia perdimos el hilo de la coherencia. No como Argentinos, sino como humanos, es decir, como sociedad de esta aldea global, de este mundo todo.

Seguramente es por mi ignorancia, o mi falta de formacion en ciencias vinculadas al estudio de la mente, que me inhabilita para emitir opiniones sobre psicologia social, o comportamientos que van en contra de la propia especie, pero me gustaria saber, en que momento de la historia, un animal paso a tener mas derechos dentro de la jurisprudencia humana, que el propio humano (en camino o ya llegado al mundo). Dicen que la demanda, hace al mercado (y visceversa), y a mercado creciente, propaganda abundante. Grupos en Facebook que te piden que adoptes un perrito, otro que denuncies hechos de abuso y maltrato, tantos mas que piden que colabores con tu tiempo, o tu dinero en hogares de recuperacion y mejoramiento en la calidad de vida de los animales, y una ley (Nº 14346) residente en la legislacion del Codigo Penal Argentino, que te puede condenar a penas de hasta un año si violas algunos de los puntos enunciados en dicha ley. Esta claro, los animales (quienes son muchisimo mas anteriores a nosotros) son tan (o mas) propietarios del planeta como lo somos nosotros, y lamentablemente, pobres bichos, no tienen voz ni voto, para quejarse o hacerse escuchar (loros no cuentan :P) eso esta claro, por ese mismo motivo, aplaudo que estos grupos, asociaciones e inclusive leyes existan, me parece fantastico. Lo que NO me parece ni genial ni fantastico, pero a la vez me deja maravillado, es esa creciente dedicacion y devocion por salvar a los queridos bichos, y descuidar a nuestros co-especimenes, quienes tampoco tienen voz ni voto, los niños y los bebes.

Me causa, muchsima gracia (bah en realidad bronca) escuchar personas (chicas/os) quienes defienden fervientemente "la libertad de eleccion de la mujer" para poder abortar, putean (a los politicos) cuando un niño/bebe muere de hambre, y se indignan al punto de rasgarse las vestiduras y arrojar cilicio sobre sus cabezas, si un perro es abandonado o matado. Este es un fenomeno asombroso. Deberia ser (o al menos considerarse) un caso de estudio por parte de los especialistas en conductas sociales o colectivas.

Es increible como las personas (mayormente, jovenes de clase media) estan mas dispuestos a adoptar un perro, que colaborar apadrinando un niño en alguna fundacion. Es increiblemente triste ver a los jovenes matrimonios que deciden dedicar esfuerzos, tiempos y dedicacion a la "crianza" de un perro, con todos los costos y esfuerzos que eso insume (yo he tenido en mi vida, los cuales demandaban tiempo atenderlos), pero nunca, ni remotamente consideran traer un niño al mundo o eventualmente adoptar uno de los tantos que esperan en orfanatos. Mientras tanto, esa generalidad (y digo generalidad) asiente con su cabeza cuando hablan del aborto citando las ya conocidas excepciones que amparan a una regla que contiene a jovenes irresponsables que ignoran que todo placer tiene sus responsabilidades (tomaste/te fumaste un churro? no manejes, la pusiste y no te cuidaste? atenete a las consecuencias), pero un mensaje asi, hoy en dia es considerado retrogrado, facho, old school, y cosas asi...

Trayendo el asunto a las pampas, podemos decir que nos creimos demasiado esa brillante idea de que somos la Europa de America, y como tal seguimos su ejemplo. La clase media, esa que puede y esta en condiciones de afrontar los costos economicos, sociales y emocionales, de hacerse cargo de una criatura, hoy le da vuelta la cara, presa de dilemas absurdos y cliches de ocasion como "un niño es una responsabilida enorme", "admiro a los que se juegan en traer un niño a un mundo frio como este", y demas sinsentidos o "admiro a los que adoptan o tutelan a un niño, es muy heavy eso!" (esa es la mas graciosa). Por otro lado, lamentablemente, hay otra inmensa mayoria que no sabe que se comporta como la Africa de America, y tienen hijos por docena, en condiciones miserables, que rozan lo bestial, indudablemente cuando la ignorancia se hace costumbre, se transforma en legado, y cuando un legado trasciende generaciones, se transforma en cultura.

Pero creo que esa limitacion animal que dio a luz a una ley que los ampare, es el leitmotiv de los adoptantes canino-animales. Un perro no habla, no demanda, no cuestiona, y no trasciende a una vida. Es ese eco que siempre encontraremos, ese claquer silencioso, asistente incondicional que siempre estara, lo insultes, lo degrades, lo humilles, siempre estara ahi y quien, en la mayoria de los casos, desnuda ese tremendo pavor que es que alguien nos desafie, que alguien represente un reto, alguien que nos obligue a negociar, alguien que invada nuestro espacio (frase en frase en boga y en "franca expansion" diria Cordera).

Ya cerrando (porque me dio una lija tremenda y tengo Bizcochitos y Casancrem), el post no tiene ni una jota ni una tilde de condimento religioso, ni preconceptos asociados, no escribo como creyente sino como un tipo de 30, con una hija, la cual no buscaba, pero que definitivamente lo hizo crecer mucho. Es una pena ver jovenes plenos de fuerza, tiempo y recursos, invertir sus mejores años en ladridos y paseos con correa, que en llantos y dibujos garabateados sin forma. Imaginen si en vez de adoptar un bicho cual sea, nos hacemos cargo de apadrinar a un pibe en un orfanato, charlamos con un croto, o simplemente hacemos jugar a un pibe esperando el bondi o el subte, y le regalamos humanidad a un humano, y no migajas de cariño a un bicho que no es capaz de apreciarlo por cuestiones de especie.

Bueno, termino Capusotto y Much me puso un video de La Renga... eso es buena onda para terminar un post :)

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